Continuando con la discusión, y respondiendo a las interrogantes:
¿Existe algún problema ético-clínico en este caso?
De existirlo ¿lo puede identificar?
-Pienso que existe un problema ético-clínico y se basa principalmente en el principio de no maleficencia, un principio que nos dice que nuestro primer deber como médicos es no hacer daño al paciente y en éste caso poniendo en la balanza los riesgos y beneficios tal como los señaló Daniela son mayores las ventajas del parto vaginal y el riesgo de alguna complicación (sangramiento, infección herida operatoria, inercia uterina) aumenta con el parto vaginal. Por ésta razón en el caso de que se produjera una complicación estaríamos incurriendo en una falta al principio de no maleficencia que es nuestra primera obligación.
-Ahora, al saber que la paciente invoca el principio de autonomía creo que debemos reparar en analizarlo.
Pienso que es legítimo que la paciente tenga su opinión acerca de cómo quiere que se resuelva su patología o en este caso su condición, pero a la vez es absolutamente necesario que el médico informe acerca de los riesgos a los cuales se somete al entrar a pabellón para una cesárea.
Una vez informada ella debería optar por la opción más indicada que en éste caso sería el parto por vía baja, si no es así debemos ver si ella está apta para tomar una decisión como ésta y cuáles son los motivos que la mueven. En éste caso ella refiere mucho temor por lo cual debemos buscar las mejores vías para que ese temor se disipe, basándose principalmente en la relación médico paciente.
Si todo esto no surte efecto y si nosotros no estamos dispuestos a asumir los riesgos que involucra la cesárea ya que no tiene una indicación médica clara y tampoco estamos respondiendo a los principios pienso que podríamos perfectamente derivar a un colega que esté dispuesto a realizar ésta cirugía.
Por mi parte, a mi no me parece un “pecado” realizar una cesárea electiva a una paciente que no tenga indicación médica explícita, como en éste caso, pero refiere un temor incomparable al parto vaginal, esto dado que la técnica y los cuidados post operatorios son cada vez más seguros. Esto último siempre que estén dadas todas las condiciones que aseguren el bienestar materno y neonatal.
-Por último quisiera decir que lo anteriormente expuesto sería mi recomendación para el doctor y mi camino a seguir en el caso de una negativa de la madre sería la derivación a otro colega porque pienso que sería lo más correcto para el paciente y para el médico.
Para esto me gustaría citar un texto en el que se toca este tema desde una óptica muy acertada a mi parecer, en que se postula que lo principal es garantizar el bienestar del paciente (principios de no maleficencia y beneficencia) y en segundo lugar el bienestar del médico en éste caso lo interpreto como no someterse a un riesgo de complicaciones ya se materna o neonatal debido a la elección de una vía de parto no adecuada.
El resto del artículo lo pueden visitar en http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98871999000900014
Sebastián Gauna Palavecino
SEBASTIAN
ReplyDeleteEXISTEN LOS VALORES DEL MEDICO EN JUEGO, PERO NO SU BENEFICENCIA. Es la beneficencia del paciente, la que se trae a la relacion clinica, pero no la del doctor. Hacer las cosas bien, traera beneficios de todo tipo para ese doctor, pero no es que esté este principio en juego.
Anamaria
Seba, yo creo que desde el punto de vista de la beneficencia de la paciente (producto de su gran miedo por el parto vaginal), uno podría decir que no es un pecado practicarle la cesárea, pero hay que tener en cuenta que el ámbito público, es muy raro que se hagan cesáreas que no estén médicamente indicadas, pienso que se basan en parte por los principios de no maleficencia, pero también en la justicia, ya que los recursos son escasos y los insumos utilizados en un parto que podría ser por vía vaginal son menos (si no tienen complicaciones), a diferencia de la cesárea.
ReplyDeletePor mi parte, creo que trataría de darle toda la información necesaria para que deje de tener miedo, que es la principal razón para rechazar la via vaginal...creo que atacando la incertidumbre e información sesgada que le entregaron sus amistades, ella podría cambiar de opinión y acceder a la opción que le planteamos como la menos peligrosa para ella y su hij@. Y si aún tiene dudas podemos recomendarle que haga uso de otros profesionales que la ayuden a combatir sus miedos como un psicólogo por ejemplo, y posteriormente volver a conversar el tema y según lo que decida ver que haremos.
Dani